III Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A

Mateo 4, 12-23

Autor: Padre Francesc Jordana Soler

 

 

Estamos en el tercer domingo del tiempo ordinario y en él contemplamos las primeras palabras que Jesús dice cuando empieza su predicación. Palabras que podríamos decir que son una síntesis de su mensaje y que deben ser tenidas en especial consideración.  

Las dijo hace dos mil años, hoy nos las dirige a cada una de nosotros: “Convertíos porque está cerca el Reino de los cielos”. (Convertiu-vos, que el Regne del cel és a prop).   

Tres ideas para ayudarnos a profundizar y entender mejor esta exhortación que hoy Jesús nos dirige: 

1.    Conversión:  

Convertir-se vol dir literalment canviar de direcció, girar-se. D’alguna manera amb la nostra vida, estem, a vegades, donant l’esquena a Déu, i la conversió vol dir girar-nos vers Déu, tenirlo present, queda il·luminats per la seva presencia.  Jesús avui ens està dient: “convertiu-vos”, “canvieu de direcció”, “no us quedeu on sou”, “no us penseu que aneu bé”, “orienteu-vos cap a mi”. “tingueu-me més present a la vostra vida”. Això vol dir convertirse. 

2.    Reino  de los cielos.

Sigo las ideas que el Papa expone en su libro de Jesús de Nazaret al hablar de esta expresión. Es una expresión sinónima a Reino de Dios. Es una expresión que nos habla de que de un modo nuevo se hace presente la soberanía de Dios en la historia. Con esta expresión Jesús nos dice: Dios existe, Dios es realmente Dios, tiene en sus manos los hilos del mundo. Y Dios actúa ahora.  Esta es la hora en que Dios irrumpe en la historia de un modo totalmente nuevo. Dios se manifiesta en la historia como su verdadero Señor, de modo que empieza un nuevo reinado de Dios. Y este reinado de provocar en nosotros la confianza en Dios. Dios sabe más .. él guía nuestras vidas.

 

3.    El Reino de los cielos está cerca:

Nos podemos preguntar: ¿Cómo es que Jesús dice que el Reino de Dios está cerca si él es el mesías, el Hijo de Dios?. Si Jesús es el Hijo de Dios,  el Reino de Dios ya está presente. ¿Cómo es que utiliza esta expresión? Los exegetas dicen que el Reino de Dios es un ofrecimiento, un don de Dios, y que por tanto conlleva una respuesta, una acogida por parte del hombre. Por eso Jesús dice que está cerca, porque hace falta que lo acojamos para que se haga presente.  

 

El Reino de Dios ha sido ofrecido, está cerca, pero hasta que no lo acojamos no se hace presente. Esta acogida, esta respuesta al ofrecimiento de Dios, requiere la actitud de conversión de la que hablábamos.  

 

En la siguiente escena encontramos a Jesús llamando a los que serán sus discípulos. Es interesante hacer notar como Jesús hace esta llamada en el contexto de la conversión. Cuando hay una actitud de conversión es cuando puede haber un seguimiento real y auténtico. Si nosotros no estamos dispuestos a “orientarnos hacia él”, a “tenerlo más presente en nuestra vida”, entonces no hay un auténtico seguimiento. Nos limitamos a medrar, a “ir haciendo”, sin ningún avance real en nuestra vida cristiana. ¿Vamos avanzando o no vamos avanzando? …

 

“Ven y sígueme”. Estas palabras que Jesús dijo hace 2000 años, hoy nos las dice a cada uno de nosotros: “Ven y sígueme”. No es una llamada que queda absorbida por el pasado, es una llamada que atraviesa la historia y llega hasta nosotros. Y que nos exige una respuesta. Hemos contemplado la respuesta de sus discípulos, lo dejan todo e inmediatamente. ¿Cuál será la nuestra?.

En la forma exterior nosotros no podemos hacer lo mismo, pero en el fondo sí que estamos todos llamados a dejarlo todo e inmediatamente. Todos somos llamados a vivir esta llamada al seguimiento con toda radicalidad, lo que ocurre es que los modos de vivirla serán distintos según seamos sacerdotes, religiosos, matrimonios o misioneros, … Pero la radicalidad es la misma para todos. La entrega es diversa en la forma, pero Jesús a todos nos pide la misma intensidad de seguimiento. A mi Dios no me pide un seguimiento más radical que a vosotros, me pide un seguimiento distinto al vuestro, pero no más radical. 

 

Decía el siervo de Dios Don José Rivera: ”Dejar todo por Cristo, significa que se cree en El como en el Absoluto=Dios. Entonces: no tiene sentido esperar nada fuera de El, puesto que todo se tiene por nada; no tiene sentido esperar ni siquiera que El nos haga sentir el gozo de su amistad, pues es El quien sabe los modos de llevar a cabo nuestro seguimiento. Una entrega es una entrega, y lo demás son pamplinas. Y eso es lo que hacen casi todos: pamplinas. Y así andamos.” El seguimiento de Cristo no admite rebajas…

 “Conversión”, “seguimiento” dos palabras que deberíamos hacer aparecer en nuestra oración de esta semana.